Lunes, Noviembre 18, 2019

Hacia una reivindicación de la producción agroecológica

Como parte de las giras de intercambio de saberes, Cicaficultura visitó el proceso comunitario en Lerma, fortaleciendo la iniciativa de ‘La Ruta de la coca’. Conoce algunos detalles de esta propuesta comunitaria.
Investigadores y beneficiarios participantes en el recorrido por la experiencia de Lerma.

 

En Lerma, un corregimiento ubicado en el municipio de Bolívar hacia el sur del departamento del Cauca, se están pensando otras perspectivas frente a los cultivos de la hoja de coca, usados en gran medida para la fabricación de drogas ilícitas en una zona que históricamente ha vivido en medio de la violencia generada por el conflicto armado. La consigna de Herney Ruiz, campesino que promueve la iniciativa, resume su labor: “Queremos compartir lo que hemos venido haciendo con el aprovechamiento de la hoja de coca en nuestro territorio, hablar del respeto hacia nuestra madre tierra, la naturaleza, los animales y el respeto por la pervivencia de todo lo que nos rodea, incluyendo el ser humano”.

El Centro de Innovación y Apropiación Social de la Caficultura –Cicaficultura-, desde el inicio de sus actividades como proyecto, arribó al lugar para apoyar los procesos que ya se venían adelantando. Fruto de este trabajo se fortaleció la ‘Finca Escuela Demostrativa Agroambiental El Arraigo’, lugar que en la actualidad funge como un referente en lo organizativo, demostrando la apropiación de saberes en economías sociales y solidarias, soberanía alimentaria y en la puesta en marcha de modelos sustentables agroecológicos con el territorio.

“El proceso en Lerma viene de muchos años, es una propuesta de sustitución voluntaria del uso del cultivo de hoja de coca. Herney está incidiendo bastante en lo alimentario, porque en zonas donde la deficiencia en la dieta alimentaria es significativa, la hoja de coca puede dar una alternativa desde lo orgánico por el aporte de muchos nutrientes”, comenta Gustavo Alegría Fernández, docente y coordinador del componente de Agroecología de Cicaficultura, quien ha seguido de cerca el crecimiento de esta propuesta comunitaria. Igualmente, el investigador asegura que la mayor incidencia de la iniciativa en Lerma es desde lo político, en razón de que se libera a la gente del paradigma de vida que se tiene sobre el cultivo: “La gente cree que el cultivo es malo, pero lo malo es el uso que se le dé. Si se usa en otras cosas se puede potencializar en lo medicinal, e inclusive generar ingresos para las personas en el territorio”.

Sobre la ‘Ruta de la coca’

La 'Ruta de la coca' es una iniciativa comunitaria que pretende repensar la funcionalidad de esta planta al retomar sus usos ancestrales, medicinales y espirituales a través de charlas, recorridos y caminatas ecológicas por varios puntos atractivos del territorio, potenciando el turismo comunitario con el objetivo de resaltar la biodiversidad de esta zona del departamento. “Aquí hay un proceso muy importante que busca la transformación de esta hoja, teniendo como objetivo recuperar los usos tradicionales de la hoja de coca para la vida”, agrega Herney Ruiz.

Como parte del fortalecimiento a estas iniciativas propias de las comunidades, Cicaficultura a través del componente de Agroecología y Territorio con su estrategia de Fincas Escuelas se articuló a la experiencia de Lerma para integrarla en las ‘rutas de intercambio de saberes’, una actividad que pretende potenciar las prácticas agroecológicas en pro de reducir la implementación de abonos de síntesis química para un consumo de alimentos sanos, conservando a su vez la riqueza mineral de los suelos.

En imágenes: Observa las fotografías del recorrido.

Estas rutas de intercambio consisten en llevar representantes de asociaciones cafeteras de diferentes municipios del departamento a conocer otros modelos de fincas escuelas, que evidencien por medio de la enseñanza la apropiación e implementación de prácticas orgánicas, y que a partir de su propia experiencia compartan diferentes conocimientos. En este recorrido se contó con beneficiarios provenientes de Almaguer, Sucre, El Bordo, La Vega y Mercaderes. “Escogimos Lerma para que los representantes de fincas escuelas vieran el potencial que de una dificultad o un problema se buscan alternativas para la solución de sus conflictos, utilizando los medios locales. En Lerma vimos claramente como un recurso vegetal se potencializa en la utilización y producción de abonos orgánicos”, agregó el docente Alegría.

Hacia una reivindicación de la producción agroecológica

De forma paralela, el proceso en Lerma se continúa fortaleciendo en búsqueda de diversificar los usos de la planta aprovechando la gran carga nutritiva que posee. La hoja es usada principalmente como ingrediente primario en la elaboración de productos alimenticios como galletas, tortas y bebidas que se comercializan a pequeña escala. En el último tiempo, en razón a su reconocimiento como organización pionera en usos alternativos del cultivo, se incrementó la comercialización legal de la planta para usos curativos y espirituales. Actualmente con la ayuda de instituciones como el CIMA, el Sena y Cicaficultura se dio inicio a la incursión de la hoja como insumo base para elaboración de abonos orgánicos, con excelentes resultados en cultivos de café.

Frente a este último aspecto, el investigador Alegría Fernández explica los detalles del proceso y el beneficio de la hoja de coca para los suelos: “Cuando preparamos un abono orgánico tratamos de buscar lo que más haya en el medio para transformar esa biomasa que fue desarrollada por la planta a través de los procesos biológicos de la fotosíntesis. Al transformar la hoja de coca que es rica en nutrientes y minerales el compostaje que sale de ahí en este caso es una ALOFA, (abono orgánico líquido fermentado aerobicamente) y ese abono potencializa el suelo para poderlo cultivar”.


De acuerdo con el docente, los territorios de Lerma poseen suelos de procedencia volcánica que son fácilmente erosionables y por ende, necesitan la incorporación de materia orgánica y microorganismos: “Creo que la propuesta de abonos orgánicos a base de coca va a ayudar a remediar el suelo, porque la hoja al hacer parte de un abono por sus altas propiedades minerales y proteicas va a ser muy benéfico para los suelos en el municipio de Bolívar”.

Herney es persistente en diversificar los usos de la hoja, en tanto afirma que con la fabricación de abonos se busca que las comunidades pervivan en el territorio, produzcan orgánicamente, cuiden la naturaleza, fortalezcan el campo y cultiven buenos productos. “Cuando vayamos a las zonas urbanas que sea para proponer, para llevar nuestros productos, nuestros alimentos, llevar propuestas de un buen café, de unos buenos transformados y poder generar algo bueno para nuestra comunidad y nuestra región”.

En los senderos rurales y en las contadas calles de Lerma se puede respirar un aire diferente, como si no existiera ese pasado de la guerra porque se percibe tranquilidad y esperanza, una pequeña esperanza de que hay un mejor rumbo en los territorios lejos de la violencia y el conflicto armado.

“Tal vez la persistencia, el proceso social y las ganas de querer salir adelante han hecho que se visibilice los usos importantes que tiene la hoja de coca, en especial en la zona de nuestro Cauca y de Lerma, porque tanto las comunidades indígenas, nosotros los campesinos y las comunidades urbanas andinas tenemos el derecho a mascar, a comer, a utilizar y a tener una buena coca orgánica, es algo que es ancestral, es muy andino”, concluye Herney.

Cicaficultura es un proyecto desarrollado por la Universidad y el Comité de Cafeteros del Cauca, financiado por la Gobernación del Cauca a través de fondos provenientes del Sistema General de Regalías. Sus avances y resultados son monitoreados a través de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural del departamento.

Mayor información

Gustavo Alegría Fernández
Centro de Investigación Cicaficultura
gustavoalegria@unicauca.edu.co
Celular: 3127230038

Fotografías: 

Navegación lateral