Educación

La educación intercultural o para la interculturalidad  no consiste en pensar programas especiales y/o materias étnicas sino contrariamente en su asunción como herramienta estratégica y pedagógica para el reconocimiento y construcción de otras condiciones ontológicas, cognitivas, subjetivas, civilizatorias y vivenciales (distintas, plurales, complementarias y de interrelación) o de configurar las bases para pensar con los conocimientos, historias, memorias, lógicas, actualidades de otros grupos sociales, donde el principio y el movimiento de ´justicia social´ y el ´diálogo de saberes´ importan en tanto ponen en tensión el predominio de la monocultura del saber y sus prácticas de desigualdad, discriminación y exclusión epistémico-social o de formas de conocer de otro modo.